"Dos pasajes a la noche"

Dos pasajes a la noche
afuera
se calló la gritería

el pueblo se acurruca temeroso
contra las montañas
a no poder contar la enormidad
de estrellas

de lejos el viento trae música borracha
sacudida en la coctelera
de un galpón
que de día ha de servir de fábrica
de cosas inservibles
más plástico
para que arrastre el río

somos dos en esta habitación
y sobran camas
incómoda presencia
que parece burlarse del peso
de la corporeidad

la altura da un perpetuo
dolor de cabeza
de esos que ni cesan
ni alcanzan para desesperar
como una pregunta sin respuesta

alguien sopla una quena lastimera
a la distancia y todo se detiene
las constelaciones
la harina en las veredas
el olor a comino y a chicha
y tu cara y la mía
mañana cenizas
igual que el carnaval
El cielo por refugio
perdidos
ante un horizonte
siempre
a la distancia del deseo

perdidos de esperanza
torrentes de infinito
en este cauce
que un día

todo nos responde
sólo podemos preguntar
allí
donde la sangre
se levanta

qué se lleva de nosotros
el viento que dibuja en las arenas
qué se queda de él
en esta piel herida

perdidos
bajo un manto de luces
hechas danza
por la mano pródiga de formas
corazón abierto al cosmos
doblando la apuesta
de la soledad

perdidos

hasta que unos ojos
desnudos de rumbo

y después
A George
que el sonido tenía colores
bajo el efecto de la pócima del Dr. Robert
almas más pequeñas suelen ver otras cosas

mucho más sangre que un lazo de familia
tu música se grabó en mis células
cómo dejarte ir sin decirte esto

estarías en paz con el mundo?
dicen que no tenías paciencia
para gastar con idiotas
bien por vos
si vieras con lo que se quedan
cuando ya no estás

ves, no lloro esta vez,
como a los ocho años
cuando lo de tu accidente de auto
no me despido tampoco
que no sigas estando
no es que no vayas a ser
sitar de siesta psicotrópica
sol que sale por primera vez

hoy me quedo un poco más huérfano
y aunque tu partida era cuestión de días
me había acostumbrado a no recibir la noticia
como si no fuera a llegar nunca

este momento
el paso al para siempre
siempre duele
pero no hagas caso:
sabé que iluminaste muchas vidas
y aunque en vida quién sabe
si eso te importara o te pudiera hacer feliz
ese pequeño grandioso paraíso
aquí se queda con tu nombre
que lo que en vos nunca lo tuvo
alcanzará
seguro
la fuente de toda dicha
En este pueblo
gritos de niños a la siesta
motos lejanas
motores de dos tiempos
tiempo de destiempos
vida que pasa lenta
intrascendentemente
como ausente de glorias y anhelos
menos promesas donde anestesiarse
más misterio donde desprotejerse
y sin embargo es aquí­
en estos pueblos
donde vivir se dice con los verbos más banales
se viste con las ropas más tristes
de vidriera polvorienta
como si se entendiera que vivir
es otra cosa que pender del arte
y sus caireles
o como si no se hubiera entendido
nada
Abrazándote
abrazándote
la vida me traspasa
estoy entero
La mañana es un grito
La mañana es un grito de muñecos ahogados
por una infantil mano asesina
gris y pegajosa como hule
para forrar un cuaderno donde escribir
mil veces
la humedad me mata

Las torres de alta tensión
patas de puta malabarista
ofreciendo su entrepierna
a la baba del diablo

Asco en el estómago
asco con hambre insaciable
gesto de cansado desprecio
a un día que mejor hubiera hecho
en no ser

El cielo se quiere abrir a la derecha
y me cago en él
no quiero más luz
que llueva hasta que se ahoguen
los arbustos de las inútiles esperanzas
caminos que salen hacia el medio del campo
porque alguna vez a alguien
se le ocurrió que se podía ser feliz
atrás de aquellos árboles

La zanahoria del burro de la historia
ser feliz
ya bastante es dominar el asco en el estómago

Atención a 500 metros control de cargas
Sáqueme sólo la esperanza de la espalda, inspector
que el asco no me pesa

Para qué estar despierto cuando todo duerme

Que se calle de una vez
el cuerpo y su insistencia
de anhelar caricias
que se ocupe del asco
que no es poco

Que calle de quererse
echado a tu lado
un brazo sobre tu cuerpo desnudo
playa lamida por el deseo de la mañana
saciada
buscando nueva supernova

No te tendrá
porque tu néctar es veneno
porque tu agua es sed
porque tu dulzura es filo
porque tu sueño es decepción

Si siente sueño no siga manejando
La ruta sigue en brumas
y tengo sueños que no duermen
ni dejan dormir
los siento, sí, y manejo entre medio
como un borracho que se felicita
por su destreza al volante
Lo que no viene porque no quiere
o no existe
o no oye ni ve
no lo voy a hacer venir
por mucho que maneje el asco

Quién sabe la respuesta sea
no manejarlo más